Terminaba un agotador día viernes y me dirigía a tomar el metro en la estación Plaza de Armas cuando de pronto escucho los tambores y bronces de una orquesta. Esquivel y Pérez Prado emergían de las trompetas, cornos, flautas, violines y timbales.. mucha gente reunida en torno a esa hermosa pérgola donde gente alegre escuchaba, bailaba, cantaba, tarareaba.. Me acerqué más para poder tomar una foto del momento… Era la Orquestra del Orfeón de Carabineros, y justo el maestro de ceremonia daba por terminado el recital.. Los aplausos se confundieron con la pifias que pedían un bis, bis, bis… Hasta que el presentador anuncia.. Muy bien, para que sigan viniendo todos los viernes a escucharnos, y para que bailen y celebren, tocaremos “Las Seis” de Joe Vasconcellos… Y comenzó la orquesta…y nuevamente esas trompetas maravillosas traían los sonidos de un tema imborrable… Imposible no recordar mi primer año nuevo con ella y haber bailado y escuchado ese tema una veinte veces…justo hasta las 6 de la mañana cuando ya nadie consigue hablar, y nos fuimos al mercado… y así seguimos durante ocho lindos años…Y pucha!, cómo cayeron las lágrimas
